Roma es la ciudad donde cada paso pisa historia. El Coliseo, el Panteón, la Fontana di Trevi y la Capilla Sixtina son monumentos que has visto en libros toda tu vida, pero estar frente a ellos es una experiencia que quita el aliento. Para los mexicanos, Italia tiene un atractivo irresistible: la pasión por la comida, la importancia de la familia, y esa capacidad de hacer que cada momento cotidiano se sienta especial. Roma no se visita, se saborea.